Reforma sorpresa: punto y final a una reforma de tres años… con lupa

Una pareja madrileña lleva tres años de obras en casa. Poco a poco han ido convirtiéndola en un espacio decorado a su gusto. Cada estancia tiene la pared de un color distinto, todas ellas en tonos muy vivos: naranjas, rosas y hasta verdes fosforitos.

El reto que debía superar Guille García Hoz era el de poner punto y final a esta interminable reforma. Y para dar por finalizada la obra tenía que reformar el patio y el vestidor.

Pero este proyecto debía realizarse con el mismo cuidado con el que Tomás y Cintia lo habían hecho durante ese tiempo. Y por eso Guille decidió revisar los trabajos con lupa.

El patio, lejos de ser un espacio donde descansar y relajarse al aire libre, se había convertido en el trastero de la casa y el almacén de los muebles viejos.

El objetivo del proyecto de Guille era convertirlo en un espacio con vida y con un toque oriental. Para ello creó dos ambientes separados con pavimentos de madera. El resto del suelo lo cubrió con grava blanca. Uno de ellos era de estancia, con los sofás de teflón y una mesa baja del mismo material.

El otro tenía una mesa alta para comer al aire libre. Pintó las paredes de blanco, y sólo dejó un área pintada de su antiguo color gris.

Sobre la mesa colocó unos bajo platos realizados en el mismo programa con bambú recortado y cosido a mano.

Al patio no le faltó detalle. Tenía hasta una chimenea que Nuria aprovechó para calentarse las manos.

Otro de los trucos que Guille enseñó en el programa y que aplicó en la reforma fue muy original. Colocó tres piezas cuadradas de trámex de un metro de lado a cada lado de la terraza. Y las utilizó como soporte de pequeñas macetas cerámicas blancas con plantas.

Un limonero, un arbusto y varias macetas de tomillo completaban la vegetación de la terraza dando un toque verde que contrastaba con el blanco de la pared.

La otra estancia que debía decorar Guillermo era el vestidor, que se había convertido en un almacén bastante desordenado de ropa con un intenso color rosa en la pared.

La decisión fundamental fué pintar de un tono neutro para que contrastara con los colores de la ropa y se repintaron de gris.

Se colocaron dos muebles con estantes y cajones para colocar la ropa. Su montaje se alargó bastante pero al final consiguieron hacerlo.

Detrás de la puerta se pegó un espejo que además de ser útil daba amplitud a la estancia. Hubo algún problema durante la ejecución de la obra con él pero se arregló a tiempo.

Una alfombra negra y un banco blanco completaban la estancia.

Aunque el volumen de trabajo era muy elevado la obra se realizó sin grandes contratiempos. A Guille algunas veces le tocó mandar…

pero la mayor parte del tiempo tuvo que trabajar como uno más.

El resultado del proyecto puedes juzgarlo por las imágenes, o también viendo la cara del sorprendido al ver la reforma.

El patio antes…

…y después

El vestidor antes…

… y después

2 Responses to “Reforma sorpresa: punto y final a una reforma de tres años… con lupa”

  1. El Blog de Guille » Hazlo tú: cómo hacer menaje para el hogar con bambú Says:

    [...] Puedes hacer tú mismo un mantel individual con bambú, aunque no sé si te quedará tan bien como los de la reforma sorpresa del patio. [...]

  2. Muebles de hogar Says:

    Muebles de hogar…

    [...]guille g-hoz » Blog Archive » Reforma sorpresa: punto y final a una reforma de tres años… con lupa[...]…

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Guille García Hoz, decorador. Proyectos de interiorismo y diseño.