Todos y todas sabemos cómo la decoración de nuestra casa, de un restaurante, de un hotel o en general de cualquier estancia puede cambiar rápidamente nuestro estado de ánimo, actitud, positivismo… pues bien ¿se puede cambiar un paronama económico también a través de dichas artes? Francamente no lo sé, pero sí que voy a intentarlo a través de una propuesta de decoración para la sala de visitas del Palacio de la Moncloa donde ahora el señor Mariano Rajoy recibirá y despachará con personalidades y dirigentes de este y otros países y se llevarán a cabo acuerdos, esperemos para prosperidad de todos.

Zapatero despojó el salón, que le habían dejado Azar y Ana Botella, de telas y tapicerías, optó por el blanco y se trajo varios mirós de Patrimonio.
Paredes amarillas
Para las paredes me parece básico un tono amarillo verano para las paredes, por varios motivos: uno, frente a Europa, uno de nuestros activos menos propenso a ser recalificado, es ése, el sol, el buen tiempo. Además de acuerdo con el feng shui está asociado a la buena suerte, a estimular la alegría, la visitón intuitiva, la flexibilidad y la adaptabilidad. No hace falta debatir más, ¿verdad? Y seguro que de alguna manera nos propicia la buenas relaciones con Asia.

Consola castellana+Mies van der Rohe

Este estilo tan denostado durante décadas, regresa, pero sólo algunas piezas muy escogidas, no se trata dee volver al “parador style”. En el centro, una consola castellana pegada a la pared, de las de pie de hierro. Austera y sobria, como coorresponde a los tiempos que corren. Las encuentras en Els Encants, el Rastro o cualquier otro chamarilero con buen ojo.

También dos butacas Barcelona, diseñadas por Mies Van der Rohe en 1929 para el pabellón alemán de la Exposición Universal de Barcelona, creando un triángulo Madrid, Barcelona y Alemania nada sutil, pero con un mensaje muy claro. Tampoco eleva el presupuesto. No sé si Patrimonio tiene estas butacas originales. Pero las réplicas se compran a buen precio por Internet.
Adios Miró, hola Chillida

Colocaría la obra de Chillida encima de la consola de estilo castellano. Si Zapatero fue partidario de Miró, yo en este caso lo sería de Chillida: algo en blanco y negro que contrastara de manera definitiva con el amarillo del fondo. No supone gasto alguno, porque todos estos cuadros pertenecen a Patrimonio.

Y encima de la consola, un bodegón de jarrones de Jaime Hayón (uno de nuestros diseñadores internacionales más jóvenes) para Kutani Choemon; su amarillo y azul quedarán de vicio con el color de la pared y mostrará al mundo las ganas de reinventarse que tiene España.
Luz+Kilim marroquí

Y para la iluminación me limitaría a dos apliques a ambos lados del Chillida: losOrbit de Miguel Herranz.

Y de alfombra qué mejor opción que un buen kilim marroquíí, nuestro vecino del sur. He querido hacer una composición española a la vez que internacional, moderna pero con un toque tradicional y, sobre todo, equilibrada, muy positiva y divertida.

Como sofá usaría el modelo Folk de Sancal en terciopelo azul claro y de mesa de centro algo con el sobre de madera y con base ligera y metálica, mucho más moderna que la que colocó Zapatero y menos “rancia” que la de Aznar.

Durante los mandatos de José María Aznar, el salón fué completamente decorado por la firma Gastón y Daniela (iniciativa de Ana Botella). Zapatero los desterró.

Si Felipe González hizo famosos sus ficus de la Moncloa, Rajoy podría incluir algo de verde en ese salón. Yo apuesto por las kentias, rematarían perfectamente el conjunto y le darian eser puntito de humanidad que a veces parece faltarles a los politicos.